FIBROMIALGIA (FM)

La Fibromialgia es una enfermedad musculoesquelética y del tejido conjuntivo (CIE-10, epígrafe M79.7) caracterizada por la existencia de un conjunto de síntomas, entre los cuales, el más característico es el dolor generalizado; dolor en los músculos, ligamentos y articulaciones. Dificulta en gran medida a la persona, presentándose en ocasiones de manera intensa en algunas zonas que otras.

Se estima que la edad de inicio puede oscilar entre los 35 y los 50 años de edad y ha sido diagnosticada mayoritariamente en  mujeres a pesar de que también se ha diagnosticado en hombres, niños, adolescentes y personas de la tercera edad. Se calcula que la presentan aproximadamente el 2,4% de la población general mayor de 20 años, lo que supone aproximadamente 700.000 pacientes en España.

En ocasiones se puede asociar con el Síndrome de Fatiga Crónica, la Disfunción Temporomandibular, el Síndrome del Intestino Irritable, el Síndrome de Dolor Miosfacial, el Síndrome de Piernas Inquietas, el Síndrome de Múltiple Sensibilidad Química o la Migraña.

PRINCIPALES SÍNTOMAS

  • Fatiga
  • Colon irritable
  • Alteraciones del sueño
  • Cefaleas o migrañas
  • Agotamiento físico
  • Entumecimiento
  • Mala circulación
  • Dolor generalizado
  • Ansiedad
  • Calambres
  • Hinchazón o quemazón
  • Depresión
  • Rigidez muscular
  • Hormigueos
  • Problemas de memoria

Existen factores que pueden empeorar las síntomas como un esfuerzo mayor de lo habitual, cambios de temperatura, la humedad, ansiedad, depresión, estrés psíquico, incomprensión o cambios hormonales.

La evolución suele ser crónica y los síntomas fundamentales permanecen en el tiempo, aunque algunos pacientes, un 5% de los casos, presentan remisión a los tres años de tratamiento.

CAUSAS

No existe una causa específica de la Fibromialgia. Existen estudios que señalan un origen físico de la enfermedad y otros que lo asocian a factores psicológicos o sociales.

Hay casos en los que la Fibromialgia aparece tras una infección originada por un virus o bacteria y otros en los que se inicia después de sufrir algún acontecimiento estresante o traumáticos,  tales como una cirugía o un accidente de tráfico. Aún así, no se consideran como causantes de la enfermedad, sino más bien como desencadenantes.

Existen estudios que muestran familias con mayor número de afectados de lo esperado, por lo cual sabemos que los genes juegan un papel importante, existiendo probablemente un origen genético de la enfermedad aunque no esté confirmado.

La medicina ha encontrado un mal funcionamiento en el circuito del sistema nervioso, el cual ocasiona los síntomas de la enfermedad tales como el dolor, la fatiga o las alteraciones del sueño. Destacan que existe un alto nivel de sustancias (sustancia P) productoras del dolor en el sistema nervioso de personas con FM, así como bajos niveles de serotonina y otras sustancias encargadas de reducir la intensidad del propio dolor.

Además, se han encontrado alteraciones genéticas, neurofisiológicas, psicológicas y en el sistema nervioso autónomo, endocrino e inmunológico que producen una alteración de la percepción y de la modulación del dolor.

La Fibromialgia no es una enfermedad invisible, sino una enfermedad real y bastante frecuente constituyendo un problema de salud.

TRATAMIENTO

No existe un tratamiento curativo para la fibromialgia pero sí podemos conseguir una gran mejoría en la calidad de vida de las personas que la padecen. Los objetivos del tratamiento se centran básicamente en convivir con la enfermedad, evitar que avance con el tiempo y conseguir una mejora de la situación general a través del entrenamiento de la memoria, higiene del sueño, alimentación sana, ejercicio físico, hábito postural, fármacos, fisioterapia y atención psicológica.

Existen medidas eficaces demostradas científicamente que pueden resultar beneficiosas para la persona afectada de FM. Estas medidas tiene carácter multidisciplinar, un tratamiento combinado y que engloba varios niveles: educativo, farmacológico, físico y psicológico.

 

La Fibromialgia está codificada por la OMS en el CIE-10, epígrafe M79.0

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